En el corazón de la región de Burdeos, existen denominaciones que merecen salir de la sombra. Fronsac, en la margen derecha, es una de ellas. Esta denominación debe su fuerza a un terroir excepcional: una meseta arcillo-calcárea que aporta a los vinos una columna vertebral elegante y una hermosa frescura. El Château Beauséjour, gestionado con esmero por la familia Melet, es un estandarte de esta excelencia poco conocida.
Con la misma preocupación por la calidad que para su Château de Bel-Air en Pomerol, los Melet llevan su Château Beauséjour hacia una expresión pura y concentrada de Fronsac. No es casualidad que sus cosechas muestren un carácter tan marcado, rico en frutas negras, estructurado por taninos potentes y maduros, revelando una densidad que promete una guarda excelente. El Château Beauséjour firma un vino clásico y sabroso, la encarnación perfecta del inmenso potencial que guarda esta zona del viñedo de Burdeos. Se percibe de inmediato el compromiso de esta familia por elevar a Fronsac al reconocimiento que merece.