El talento y la determinación son las palabras clave en Bruno Clair. Nieto de Joseph Clair, el hombre detrás del famoso Domaine Clair-Daü, Bruno lleva en sí la herencia de una gran dinastía borgoñona. Cuando funda su propio Domaine en 1979, no se limita a tomar el relevo, sino que se lanza a la conquista de nuevas expresiones.
Su ambición lo lleva a Marsannay-la-Côte, una denominación que, en ese momento, sufría un déficit de reconocimiento. Con su saber hacer, ve el potencial dormido de este terroir y se esfuerza por revelarlo. Hoy, su viñedo se extiende sobre 25 hectáreas y se despliega a través de 28 denominaciones diferentes, llegando hasta la Côte de Nuits y el norte de la Côte de Beaune.
Esta Casa trabaja con pasión para magnificar la diversidad de estos suelos. La exigencia de Bruno Clair ha elevado a Marsannay al rango de los grandes, demostrando que con rigor y amor por el detalle se puede transformar un potencial desconocido en excelencia. Domaine Bruno Clair firma vinos de una precisión notable, llevando en alto los colores de Borgoña.