La emoción de un linaje: eso es lo que transmiten Amélie y Arnauld Bonfils-Goichot a través de cada botella. Estos dos borgoñones llevan en sí la herencia y el amor innato por el vino, transmitidos por sus padres y abuelos. Después de afilar sus habilidades en las escuelas de Beaune y Dijon, Arnauld se sumergió primero en la actividad familiar en 2007, antes de ser acompañado por Amélie en 2016.
En 2023, estos primos crean oficialmente su propio Domaine, estableciéndose en el corazón de Beaune. Lejos del bullicio, trabajan para elaborar vinos de una finura y calidad ejemplares. Su filosofía es simple: dejar que el terroir de Borgoña se exprese en todo su esplendor. Cada cosecha revela la mineralidad única de los suelos y la riqueza de esta región mítica, transformando un simple Pinot Noir o Chardonnay en una verdadera celebración del patrimonio borgoñón. Bonfils-Goichot invita a la mesa vinos que cuentan, con elegancia y precisión, una historia de pasión familiar.