¡La audacia de un bordelés en el corazón de España! Es la historia singular de Grégory Pérez, un enólogo formado en las durezas de Burdeos, que eligió establecerse en El Bierzo, al norte de España. Allí fundó Bodegas y Viñedos Mengoba, una finca que se ha convertido en su proyecto de vida, llevado con una filosofía de respeto absoluto por la biodiversidad y el alma de los suelos.
El Bierzo es una región vitivinícola única, donde las viñas de Espanillo se aferran a las laderas de Carracedelo, en pendientes abruptas, azotadas por corrientes de aire constantes a más de 600 metros de altitud. La naturaleza se expresa aquí a través de un suelo complejo de esquistos y arcillas descompuestas, en medio de un entorno boscoso y una rica diversidad natural. Este terruño, Grégory Pérez se esfuerza en hacer resonar en cada botella.
Su trabajo no es el de una tradición fija, sino el de una nueva generación de viticultores que busca el equilibrio. Los vinos que firma son naturales, profundos, y capturan la mineralidad típica de El Bierzo, mezclada con aromas frutales vibrantes. La finca Mengoba revela así la personalidad inimitable de estos terruños españoles.