Una historia que se arraiga en la tierra española desde el año 1145. Es el legado colosal sobre el que se sostiene Bodegas Aragonesas. Nacida de la experiencia de los monjes cistercienses del monasterio de Veruela, esta ilustre Casa es el corazón palpitante de la Garnacha en España. Aunque la bodega moderna fue fundada en 1984, el alma del lugar, entre Fuendejalón y Magallón, late al ritmo de una tradición vitivinícola milenaria.
El dominio se alza sobre tierras áridas donde las viñas, a menudo centenarias y podadas en vaso, luchan contra un clima duro para producir uvas de una concentración excepcional. Esta resiliencia se traduce directamente en la copa: vinos que combinan potencia aromática, textura aterciopelada y finura. Bodegas Aragonesas no se limita a producir vino, encarna el espíritu del Campo de Borja, un terruño donde la Garnacha revela toda su nobleza y complejidad. Gamas como Coto de Hayas o Fagus son testimonio de esta búsqueda de la excelencia, mezclando el respeto por los métodos ancestrales con innovaciones modernas para crear cosechas aclamadas en todo el mundo.