Nuestros consejos para elegir el vino y el champán adecuados para tu boda
Pronto el anillo en el dedo y la lista de tareas crece a la vista. Lugar de recepción, plan de mesa, invitaciones, atuendos... marcas las casillas como un profesional.
Próxima misión: elegir los vinos de la boda. Y ahí, entre el número de botellas, las combinaciones comida-vino y el presupuesto, uno puede sentirse... un poco abrumado.
Tranquilo: te facilitamos la tarea con algunos puntos de referencia claros (y validados por nuestro equipo de expertos). Objetivo: agradar a tus invitados sin complicarte la vida.
¿Qué cantidad de vino prever para una boda?
La famosa pregunta que a veces causa más nervios que la apertura del baile.
Para ayudarte a acertar, nuestros expertos recomiendan:
Para una cena sentada
1 botella para 3 personas
Para un cóctel o buffet
1 botella para 2 personas
Para una comida acompañada solo de champán
1 botella para 2 personas
Y para las grandes mesas, piensa en formatos grandes: los magnums siempre causan buena impresión... y evitan quedarte sin stock en el momento crítico.
Un consejo práctico: ajusta las cantidades según el programa del fin de semana (cóctel, brunch al día siguiente, fiesta prolongada...). Rara vez se lamenta haber previsto un poco más.
¿Y si el presupuesto no es flexible?
Buenas noticias: existen excelentes alternativas al champán que también encantarán a tus invitados.
Los crémants y vinos espumosos suelen ofrecer una relación placer-precio formidable, manteniendo la elegancia esperada para una ocasión especial.
¿Cuánto tiempo antes de la boda elegir los vinos?
Lo ideal es hacer tu selección una vez que el menú esté aprobado. Esto permite pensar con calma en las combinaciones y, si es necesario, pedir consejo.
Y sobre todo: evita decidir en el último momento. Elegir tus vinos con calma es ya disfrutar un poco de la fiesta antes de tiempo con tranquilidad.
¿Qué vino para el aperitivo y el brindis?
La ceremonia acaba de terminar, las copas se llenan... y la fiesta comienza.
Para acompañar pequeños bocados, tostadas y otras delicias:
Un rosado fresco y afrutado
Perfecto para iniciar las festividades con ligereza. Eche un vistazo a nuestros rosados etiqueta Rosé ligero.
Un vino espumoso
Sinónimo de celebración, aporta frescura y elegancia desde los primeros minutos. Aquí las burbujas, etiqueta tonificante, causarán su pequeño efecto.
La idea: elegir un vino fácil de apreciar, que guste al mayor número de personas.
¿Qué vino para la comida de boda?
No es necesario multiplicar las referencias para hacerlo bien. Al contrario, la simplicidad suele ser la mejor aliada.
Para una entrada de pescado o mariscos
Un vino blanco fresco y aromático acompaña muy bien los productos del mar. Eche un vistazo a nuestros vinos blancos vivos.
Para un plato de carne roja
Un vino tinto suave y sabroso será unánime sin robar protagonismo al plato. Nuestra recomendación: los vinos tintos con cuerpo, que pondrán de acuerdo a todos.
Para el queso
Un blanco seco o un tinto ligero generalmente satisfacen todos los paladares. Aquí, blanco redondo o tinto ligero harán maravillas con el queso de la boda.
Para el postre
Un vino espumoso sigue siendo una apuesta segura para terminar con una nota festiva.
El error clásico a evitar al elegir los vinos para la boda.
Querer hacerlo demasiado bien... ofreciendo demasiadas opciones.
Multiplicar las referencias puede complicar rápidamente el servicio y confundir a sus invitados. En la mayoría de los casos, un blanco, un tinto y un espumoso son más que suficientes para acompañar toda la comida.
En resumen: no es necesario exagerar... a menos que contengan buenas botellas.
No dude en contactarnos para que le ayudemos a elegir las botellas de vino para su boda.