¿Cómo se elabora el vino tinto?
1. Despalillado y estrujado
Una vez realizadas las vendimias, se procede al despalillado, es decir, se separa la uva del raspón (su tallo), que puede dar un sabor herbáceo al vino. ¡Ya sabes lo que es el estrujado!
2. Fermentación alcohólica y maceración
La maceración es el momento en que el jugo está en contacto con las partes sólidas de la uva. Durante esta maceración, el mosto fermenta. Con la acción de las levaduras ya presentes o añadidas, la fermentación transforma el azúcar en alcohol y dióxido de carbono. Este último se dirige hacia la parte superior del tanque, arrastrando la película, las semillas y la pulpa con él. Entonces forman lo que se llama el sombrero de orujos, que contiene tanto los taninos, los aromas como los pigmentos del futuro vino. Durante la fermentación, que dura entre cuatro y diez días, el viticultor mezcla regularmente la parte sólida con la líquida.
3. Prensado
Es la recolección del jugo fermentado (llamado vino de gota). Las partes sólidas también se prensan para obtener el vino de prensa, más denso y rico en taninos. Este último puede reintegrarse al vino de gota para mejorar su equilibrio.
4. Fermentación maloláctica
Esta segunda fermentación permite reducir la acidez del vino transformando el ácido málico en ácido láctico, utilizando no levaduras, sino bacterias. Esta etapa aporta al vino su suavidad, redondez y le da armonía.
5. Crianza
A veces se realizan ensamblajes en esta etapa. Es decir, se mezclan varios vinos procedentes de diferentes tipos de uvas. Luego, el vino se almacena en barrica o en tanque durante varios años, durante los cuales evolucionará de manera diferente según su recipiente. A menudo se puede ver en una botella la inscripción: «crianza en barrica de roble», lo que significa que ha sido criado en una barrica de roble. La madera aporta sus propios componentes al vino y, como es un material que respira, lo oxigena.
¡Ahora es momento de la degustación!