Maridajes de comida y vino que nunca debes repetir
Una lista de los principales maridajes de comida y vino que nunca deberías probar en casa. ¡No es ningún secreto, tienes que conocerlos!
1/ Vino y vinagreta, cuidado con el efecto piqueta
Aunque el vinagre pueda parecer similar al vino, en realidad es uno de sus peores enemigos. Por lo tanto, la mejor opción para las ensaladas demasiado avinagradas es el agua, ya que el vino inevitablemente se verá eclipsado por el sabor de la vinagreta.
2/ Fruta fresca y vino, el cóctel equivocado
A excepción de los frutos rojos que gustan los vinos dulces, prefiera un brandy blanco como el ron o el kirsch.
3/ El ajo te hace chillar
Cuando el ajo esté en jugos de cocción o carne asada, no te preocupes. Pero en cuanto esté ligeramente cocido o crudo, como en la mantequilla de caracoles o la salsa alioli, no dejará que el vino lo impida. Así que ten cuidado y opta por un vino fresco y refrescante, como un rosado, para acompañarlo.
4/ El huevo es el peor maridaje para el vino
Cocidos, fritos o en tortilla, los huevos y el vino no son precisamente buenos amigos. ¿La razón? ¡La yema de huevo amarga el vino y le da un sabor metálico! Elige vinos aromáticos y ligeros, como rosados o blancos secos, para minimizar los daños. Para los huevos de postre, opta por un blanco dulce y oxidativo (añejado durante mucho tiempo en barrica), como el Madeira.
5/ Platos picantes, ¡hay que adaptarse!
Cuando los platos sean muy picantes, busca potencia y frescura en un vino pero sobre todo evita aquellos que sean demasiado tánicos, porque serán borrados por las especias.
¡EXTRA! Maridajes clásicos fallidos de los que no hablamos lo suficiente: Merlot y alcachofas, Chardonnay y chorizo, vino tinto y ostras, y Sauvignon blanc y coles de Bruselas.
Fuentes: La guía del catador perfecto de Le Petit Ballon