Blog ¡Qué rico! ¡Vino y chocolate en todos los sentidos!
Vin et chocolat dans tous les sens !

¡Vino y chocolate en todos los sentidos!

Suaves, crujientes y crocantes, en este periodo de Pascua, echemos un vistazo a estas combinaciones explosivas de vino y chocolate.

  • ¿Qué tienen en común? ¡El uso de nuestros sentidos! Toma una copa de vino y una barra de chocolate, abre bien los ojos, la nariz y la boca, y veamos, huelan y saboreemos estas dos maravillas.

A LA VISTA

Antes de degustar el chocolate y el vino, es necesario un primer paso de observación, el más artístico, el de la contemplación.

  • Cada chocolate tiene su propia forma, color y apariencia. Una barra de chocolate de calidad será suave y brillante, sin pequeñas burbujas ni granos (la palabra real es rugosidad, para quienes estén más interesados).



  • Cada vino tiene su propio color, concentración, brillo y claridad. El color nos ayuda a definir la edad. Un blanco casi incoloro será muy joven, mientras que uno dorado cobrizo será añejo. Un tinto puro presentará un vino maduro sin potencial de envejecimiento, mientras que un rojo parduzco refleja la madurez de un gran vino.

EN LA NARIZ

La segunda etapa es un poco como la etapa primordial, el estado supremo para los reales.

  • Puede que usted no lo sepa (ni nosotros tampoco), pero el chocolate que no tiene olor debería levantar sospechas: o bien ha estado expuesto al aire y ha perdido sus cualidades olfativas, o bien está hecho con chocolate sin sabor.

  • ¿El máximo placer? Oler con intensidad los aromas que emana tu vino. Lo dividimos en tres momentos: la primera impresión, la primera nariz para hacerse una idea de la intensidad, y la segunda nariz, que revela la complejidad aromática.

EN LA BOCA

¡Por fin, el momento tan esperado! El aperitivo.

  • La cata implica detectar los aromas y sabores que desprende un chocolate. El chocolate también tiene un regusto persistente, y cuanto más persiste en el paladar, más interesante se considera.

  • El vino en la boca. Primero, bebe un trago grande y emite un sonido fuerte de "flshhhht" (dijimos un trago, no Frida de la canción de Brel). Luego, deja entrar un poco de aire para percibir los diferentes aromas y sabores. No olvides escupir el vino si quieres saborearlo en abundancia.
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