Un recorrido mundial por las especialidades navideñas… en el plato y en la copa
Si la Navidad para ti evoca pavo, árbol de Navidad y tronco helado, ¡prepárate para un pequeño cambio de escenario!
En todo el mundo, las fiestas de fin de año se celebran con platos emblemáticos, costumbres a veces sorprendentes… y vinos locales que ocupan un lugar destacado en la mesa festiva.
¿Listo para un recorrido mundial por las mesas navideñas, con los vinos estrella de cada tradición?
Francia: burbujas, foie gras y un buen blanco
En nuestra tierra, la Navidad suele rimar con ostras, foie gras y ave asada. La elegancia es fundamental, y en las copas, ¡las burbujas mandan!
Un champán o un crémant del Loira suelen abrir las festividades, seguido de un blanco aromático como un Chablis o un Alsacia Riesling para el entrante.
El consejo de Le Petit Ballon: para acompañar el pavo o un plato de ave, apuesta por un Borgoña tinto de gran finura o por otras sugerencias made in Le Petit Ballon para tus comidas festivas. Clásico, pero siempre efectivo.
España: ¿tapas incluso en Navidad? Y Cava
En España, las comidas festivas son un maratón de convivialidad: jamón ibérico, mariscos, pulpo y polvorones (pequeñas galletas).
Todo acompañado de Cava, el vino espumoso catalán, que rivaliza con el champán en burbujas y frescura.
La anécdota local: los regalos no siempre se intercambian el 24 o 25 de diciembre. Muy a menudo, los niños españoles esperan hasta el 6 de enero, el día de los Reyes Magos. Para celebrarlo, se comparte el Roscón de Reyes, un bollo típico de los Reyes Magos, que a menudo se sirve con… una copa de Pedro Ximénez, ese vino dulce español que viene directamente de Jerez, en el sur de España.
Italia: un festín del 24 al 6 de enero
En Italia, las festividades se extienden durante dos semanas, entre la Vigilia di Natale (cena del 24, a menudo basada en pescado) y la Befana del 6 de enero.
¿El rey del postre? El panettone, por supuesto, acompañado de un Moscato d’Asti con finas burbujas dulces.
El consejo de Le Petit Ballon: para una comida italiana, sirve un Chianti Classico con las lasañas navideñas o un Barolo con los platos de carne.
Alemania: col roja, ganso y vino caliente
Al otro lado del Rin, la magia de la Navidad comienza en los mercados de Adviento. Allí se entra en calor con un Glühwein (vino caliente especiado) antes de reunirse con la familia para el gran banquete: ganso asado, manzanas y col roja.
El vino local para descorchar: un Spätburgunder (pinot noir alemán) elegante, afrutado y ligeramente ahumado, perfecto para afrontar la riqueza del plato.
Portugal: bacalao en Nochebuena
El 24 de diciembre, la mesa portuguesa celebra la sencillez: bacalhau com todos, el bacalao hervido servido con verduras y huevos duros.
Pero el 25, llega la dulzura con el Bolo Rei, el pastel de los Reyes, y una copa de Oporto Tawny ámbar con aromas a nuez y caramelo.
El consejo de Le Petit Ballon: un Porto tonic (⅓ de Oporto blanco y ⅔ de tónica) bien frío en el aperitivo, es el cóctel perfecto para iniciar las festividades.
Reino Unido: pudding, roast beef y oporto a voluntad
Al otro lado del Canal, la comida de Navidad es un asunto serio: roast beef, Yorkshire pudding, verduras asadas y salsa gravy. En las copas, el mulled wine es casi imprescindible (ampliar un poco)
Y no es raro terminar la comida con un Oporto Vintage o un Jerez (vino fortificado de Jerez en España).
Chile: Navidad bajo el sol y vino tinto protagonista
Bajo el ecuador, la Navidad se celebra en verano. Se cambia el pavo por parrilladas, pescado y muchas frutas frescas.
¿El vino estrella? El cabernet sauvignon chileno, carnoso y lleno de sol, a menudo servido un poco frío para resistir el calor.
Sudáfrica: barbacoa y chenin blanc
Aquí no hay nieve, pero sí braais (barbacoas) y vinos blancos en la terraza.
El chenin blanc sudafricano, vivo y aromático, acompaña perfectamente las carnes a la parrilla y las ensaladas veraniegas de Navidad.
El consejo cool: los sudafricanos suelen servir vino espumoso local (Método Cap Classique) para brindar y comenzar las festividades.
Japón: Navidad versión pollo frito y burbujas
En Japón, la tradición más popular es cuanto menos… sorprendente: la comida de Navidad inspirada en KFC: un cubo de pollo frito, pastel de fresa con crema chantilly y una copa de espumoso. ¿Conoces el chanmery? Un vino espumoso sin alcohol, cuyo nombre proviene de la contracción entre champagne y "Merry Christmas" (Feliz Navidad en inglés). También se puede encontrar en las mesas japonesas amazake, el tradicional sake japonés a base de arroz fermentado, pero dulce. Generalmente se consume en Año Nuevo como bebida de buena suerte desde hace siglos. Se dice que beberlo mejora la suerte para el año que viene.