Elaboración de vino en la ciudad: los 3 mejores terruños urbanos
El vino no es solo para vastos campos y soleadas colinas. Algunas grandes ciudades cuentan con viñedos excepcionales, enclavados entre edificios históricos y paisajes urbanos. Aquí te presentamos tres terruños urbanos imprescindibles, que combinan tradición e innovación.
1. París, Francia: Las viñas de Montmartre
En el corazón de la capital, en la colina de Montmartre, se encuentra un viñedo inesperado: Clos Montmartre. Creado en 1933 para preservar el patrimonio vitivinícola del barrio, abarca 1556 m² y alberga aproximadamente 1760 vides. Este pequeño y verde paraje alberga casi 27 variedades de uva, principalmente Gamay (75%) y Pinot Noir (20%), con toques de Merlot, Gewürztraminer y Riesling.
Cada año, durante la Fête des Vendanges, Montmartre celebra la vendimia con un programa festivo de catas y espectáculos. El vino producido, aunque en cantidad modesta (unas 1000 botellas al año), se subasta para beneficiar a organizaciones benéficas locales, fortaleciendo así el vínculo entre el patrimonio vitivinícola y el compromiso social.
2. Viena, Austria: Los viñedos de Wiener Wein
Viena es una de las pocas capitales del mundo que cuenta con una importante producción vinícola dentro de sus límites urbanos. Con aproximadamente 700 hectáreas de viñedos, la cultura del vino ha estado arraigada aquí durante siglos. Las colinas circundantes, en particular cerca del Palacio de Schönbrunn, ofrecen un suelo fértil para variedades de uva austriacas emblemáticas como la Grüner Veltliner y la Riesling.
Hay aproximadamente 500 viticultores que practican la viticultura urbana, repartidos en 9 de los 23 distritos de la ciudad. El distrito 19 (Döbling) cuenta con la mayor cantidad de viñedos, con más de 300 hectáreas. Por otro lado, el viñedo más pequeño de Viena, con tan solo 75 vides en 170 m², se encuentra en el distrito 1, en el Palacio Wiener von Welten.
Las famosas tabernas tradicionales vienesas, Heuriger, permiten degustar vinos locales en un ambiente acogedor. Una auténtica inmersión en la cultura austriaca, donde el vino forma parte integral de la vida urbana.
3. Nueva York, Estados Unidos: Rooftop Reds en Brooklyn
Hasta hace poco, era posible encontrar una bodega única en el corazón de Brooklyn: Rooftop Reds, el primer viñedo comercialmente viable ubicado en una azotea urbana. Encaramado en lo alto del Navy Yard de Brooklyn, este viñedo ofrecía impresionantes vistas del horizonte de Nueva York, combinando la planificación urbana con la tradición vitivinícola.
Las vides se cultivaron en 42 contenedores especialmente diseñados, distribuidos en una superficie de 1.375 m². A diferencia de los viñedos convencionales, se plantaron exclusivamente variedades tintas como Cabernet Sauvignon, Cabernet Franc, Merlot, Petit Verdot y Malbec.
Además de la producción de vino, Rooftop Reds ofrecía catas y eventos como noches de cine al aire libre, combinando cultura y vinificación. Fue una iniciativa innovadora que demostró que la viticultura podía adaptarse a las restricciones urbanas más extremas, aunque el local parece estar ahora cerrado permanentemente.