El vino australiano tiene mordisco... ¡y hasta canguro!
Durante casi 10 años, el vino australiano sufrió. Pero como dice el refrán, "lo que no te mata te hace más fuerte". Hoy, el vino australiano no está muerto y está decidido a hacerse un lugar al sol en el mercado mundial.
10 años de dificultades
Australia es el quinto mayor exportador de vino del mundo. Sin embargo, durante mucho tiempo los vinos fueron percibidos como vinos de baja calidad. ¿Conoces ese vino barato que llevas a un aperitivo al que no tienes muchas ganas de ir? Pues bien, ese era el papel del vino australiano.
¿Nueva imagen para una nueva vida?
La imagen barata del vino australiano está cambiando. El vino australiano se asocia cada vez más con cosechas de calidad. Esto se reflejó en el valor de las exportaciones de vino australiano en 2017, que aumentó un 10%, pasando de 2,17 a 2,31 mil millones de dólares. ¿Gracias a quién? ¡Gracias a China! La demanda de vino australiano por parte de los chinos aumentó un 44% el año pasado.
Antes, para los chinos, "buen vino" rimaba sistemáticamente con "vino francés" (sí, no rima realmente). Hoy, los consumidores chinos de vino tienen más conocimientos. Pueden reconocer más fácilmente el buen vino, sin importar su origen. Por eso le dieron una nueva oportunidad al vino australiano y quedaron seducidos por su calidad.
En cuanto al mercado en Estados Unidos, Australia cambió de estrategia. En lugar de apostar por precios bajos y grandes volúmenes, decidieron subir de gama. Esta estrategia resultó exitosa, ya que en 2017 la demanda de vino australiano en Estados Unidos aumentó un 3%.
¡Viva el turismo!
No, no todos los turistas van a Australia solo por el surf, ¡algunos también vienen por el vino! Los turistas representan una gran oportunidad para el sector vitivinícola australiano. En 2016-2017, un millón de turistas extranjeros visitaron un viñedo australiano, ¡es decir, 1 de cada 10 turistas en Australia en ese período! Las bodegas ofrecen cada vez más actividades variadas para atraer a los turistas: desde la tradicional visita a la bodega, hasta visitas guiadas en helicóptero, pasando por paseos en bicicleta por los viñedos, ¡de todo! Esperamos que pronto esté disponible la visita a lomos de canguro.
Consciente del potencial que representan los turistas, el gobierno australiano decidió invertir más de 30 millones de € en la exportación y el desarrollo del enoturismo. ¿Hasta dónde llegará el vino australiano? Asunto a seguir...